Hoy haré el envío para Ustedes, y no conseguí conversar con Ustedes, tuve la esperanza de poder conversar el fin de semana, pero infelizmente no fue posible. Qué se le va a hacer, paciencia.
Siempre quise saber de sus notas y rendimiento en el colegio, pues ya hubo sorpresas al final del año donde pensé que podíamos haber hecho algo par evitar jalarse en algún curso. Me hubiese gustado participar más de sus tareas, a pesar de siempre estar disponible, ni siempre fue fácil nuestro contacto usando internet o por teléfono.
Recuerdo como hacíamos para mantener contacto. Yo llamaba por teléfono y avisaban a mi mamá para que fuera al mercado y pueda hablar conmigo. Las llamadas al celular siempre fueron caras, pero gracias Dios siempre aparecía una forma. Durante los 2 primeros años, que fueron de 2001 a 2003, tuve que usar un teléfono que no era mío, para evitar que el poco dinero que entraba, en la época era 700 reales, algo como 250 dólares, pues en esta época el dólar aquí llego a costar 4 reales, lo que obviamente no era muy bueno para nosotros pues eso hacía que yo pudiese comprar menos dólares. Menos dólares, menos cosas para comprar. Así qué ahorrar todo lo posible era una de mis metas aquí.
Fueron 2 años que pude llamar con cierta frecuencia, pues no se podía llamar siempre, yo tenía miedo de que la cuenta de teléfono sea tan alta que podría llamar la atención y descubrieran que yo estaba usando el teléfono sin autorización. Tenía que llamar los fines de semana, y sólo cuando era urgente, llamaba los días de la semana, pues como siempre había gente en la sala, no podía llamar, tenía que esperar que no haya nadie para poder llamar, entonces la única forma a veces era quedarse sábado y domingo en la sala, para esperar el momento correcto para llamar. Normalmente domingo no había nadie, pero de cualquier forma siempre vivía asustado de que alguien pueda entrar y verme usar el teléfono, como al final sucedió, solamente que en lugar de hablar conmigo o verificar porque usaba el teléfono, fueron directamente a decirle a la dueña de la sala. Para mi suerte, ya estaba terminando mi maestría, ya había sustentado mi tesis, pero no fue nada agradable ser prácticamente expulsado del grupo alegando que yo había usado el teléfono sin permiso y para asuntos particulares, me amenazaron con pedir la cuenta de teléfono y hacérmela pagar, yo que estaba con las justas, sin mucho dinero, ni podía negar lo sucedido, yo sabía que en ese mes había usado bastante el teléfono, total, estaba por presentar mi trabajo de investigación, y por la primera vez iba a usar mi portugués para explicar al jurado sobre mi trabajo. Estaba muy emocionado y nervioso al mismo tiempo, necesitaba conversar con Ustedes, necesitaba de mi familia.
Fue así que mi paso por la Física terminó, fui sacado del grupo por usar el teléfono para estar más cerca de Ustedes, y de mis padres claro. Fue un precio alto, pero nunca me arrepentí, no tenía otra forma de hacer las cosas, fue un riesgo, y tuve que pagar el precio. Pero por lo menos en mi conciencia quedaba la idea de que a pesar no tener recursos económicos, continúe en contacto con mi familia, sabiendo de sus travesuras, de como estaban creciendo, de cómo ADY comenzó a caminar, sus primeras palabras, de la eterna peleas entre ADY y JAF, que hasta ahora siguen (risas). No podía ver con mis ojos, pero sabía de lo que pasaba en casa. Obviamente, ni todo me contaban para evitar que me moleste o preocupe. Esto es algo que siempre mi familia hizo, y lo que era bueno y malo, pues me hubiese gustado participar de la solución de los problemas que aparecían, mismo de lejos, creo,que hubiese podido ayudar, pero ni siempre tuve esta chance. Lo bueno es que no sabiendo de algunas cosas como enfermedad de mi papá, de los Kaketones, de mi mamá yo me quedaba menos preocupado y continuaba con mi trabajo aquí. Mi familia no quería preocuparme, pero repito, a mí me hubiese gustado mucho haber participado, pero ahora ya está hecho, no hay como reclamar.
Estos 2 años fueron los más difíciles, no sólo por la falta de dinero, sino también por estar en un país ajeno, con costumbres diferente e idioma diferente. El portugués es un idioma complejo pero al mismo tiempo apasionante, para nosotros hispanos, nos parece tan cerca el idioma, pero cuando queremos aprenderlo parece que él se va alejando de nosotros (risas). Pero nada que la persistencia no pueda vencer.
Sin teléfono para hablar, pasamos un tiempo incomunicados, obviamente, en el 2003 Ustedes estaban pequeños aún, y no percibieron esto o si lo percibieron nunca me lo hicieron saber. Ahora ya saben porque no pude mandar noticias por un tiempo. Yo no me quedé tranquilo con la situación, tenía sólo 2 opciones, volver a mi país o insistir.
Fui a visitar la facultad de mecánica, para saber si podía entrar en el doctorado de esta facultad, una profesora muy amable me hizo sentir que era posible. Tenía que escribir un proyecto sobre las paredes Trombe, que muy resumidamente serían unas paredes inteligentes que sueltan el calor cuando es necesario, haciendo que la casa sea más confortable a pesar de que el clima pueda estar muy frío afuera. Bonita idea, preparé el proyecto, leí bastante, pero el detalle era que en esta facultad no iba a tener una beca tan fácil. Mínimo me iba a quedar un año sin beca. Sí, un año, y como iba a hacer en ese año sin beca y cómo iba a ayudar a mi familia, eran las preguntas que saltaban en mi cabeza durante el mes que estuve sin facultad. Seguí buscando, fui para la ingeniería eléctrica, mi asesor me dijo que sus alumnos nunca se quedaban sin beca, y eso me animó a tomar una decisión, de hacer mi doctorado en esta facultad, pero esta vez, en algo que quería, energía solar. Mi asesor aceptó la idea, y como ya se había pasado la fecha de matrícula, mi asesor me ayudó a entrar como alumno especial. Poco yo sabía que era eso. Al final, alumno especial no tiene derecho a beca. Pero la promesa era que en el siguiente semestre pueda tener beca. No lo pensé dos veces, esta propuesta era mejor que la recibida en la ingeniería mecánica. Hice todo lo necesario, papeles por aquí, papeles por allá. Pero entré como alumno especial y fue por la ayuda de mi asesor.
Como alumno especial, ya estaba garantizado mi vínculo con la universidad, y mi visa podía ser renovada, sólo que sin beca, como es que iba a demostrar que yo podía vivir en Brasil sin trabajar, pues mi visa era de estudiante, si trabajaba, y descubrían me podían mandar de vuelta para mi país.
¿Adivinen chicos por cual opción decidí?
Claro, insistir. Salí a la calle con mi CV, mi título de Maestría en Física, y con ganas de aceptar cualquier empleo. No encontré nada. Al no encontrar nada me desanimé, no tenía un centavo en el bolsillo, ni para mi pasaje para ir a la universidad, ni para comer algo cuando me daba hambre. Me presté dinero del banco para poder mandar por lo menos unos dólares en la época. Fue por eso que no mandaba más, creo que mandaba 100 dólares, que era nada, pero que era todo lo que podía conseguir honestamente. Esta época, entre agosto de 2003 y agosto de 2004 fue el año más difícil de mi vida. Recuerdo que sólo pude viajar una vez y no 2 veces como quería hacer o como hacía antes. Fue muy duro para mí no poder verlos, no poder estar con Ustedes. Pero en Navidad, siempre estuve con Ustedes, siempre, a pesar de los problemas, me seguía prestando del banco para conseguir viajar. Cuando Ustedes me decían, papá cuando vienes, se me partía el corazón, y sólo sentía que tenía que hacer algo para poder viajar, y felizmente lo conseguía. No sólo, claro, sino con la ayuda de otras personas, juntaba todo e iba a verlos.
Volviendo al presente, hoy no es así, no consigo hablar con Ustedes, no sé lo que piensa y sienten. Duele en el corazón, pero debe ser otra prueba más de la vida, y si pasamos las otras, con esta no será diferente.
Papá
